Lo que nos diferencia del resto de Europa
Por supuesto, estoy hablando de mi queridísima (y nunca suficientemente apreciada) burocracia.
Yo ya sabía que la burocracia española era algo especialita. Incluso lo confirmé leyendo "Vaya país", un libro escrito por periodistas extranjeros que llevan años viviendo en España como corresponsales. Ahora que estoy fuera de territorio nacional (como diría Telefónica), me doy cuenta de verdad de lo especialita que es.
Para ilustrarlo, pongo dos ejemplos:
EJEMPLO 1: LOS CONTRATOS
Recientemente, he tenido que firmar dos contratos: el del convenio de prácticas (español) y el del alquiler de mi habitación (alemán).
- Contrato español: doce páginas, de las cuales hay que firmar en todas.
- Contrato alemán: tres páginas y media y sólo hay que firmar en la última
EJEMPLO 2: CORREOS
Como en todo buen organismo público que se precie, en Correos también estamos sujetos (aunque de una manera un tanto distinta) a la burocracia. Hoy he estado en la Deutsche Post para mandar unas cartitas a España y ha sido bastante ligero.
- Correos y Telégrafos a las 19:00 un miércoles: dos funcionarios (uno para envíos y otro para recogidas), hay que coger número y te quedan delante como unas 10 personas. Ni te quiero decir el tiempo que vas a pasar allí.
- Deutsche Post a las 19:00 un miércoles: cinco funcionarias (todas ellas señoras), no hay que coger número y te pones a una cola de unas 4 personas (otras cingo ya están siendo atendidas por las cinco señoras funcionarias). A las 19:05 estás en la puerta de Vodafone cagándote en la puntualidad alemana, porque tienes que recargar el móvil y cierran a las 19:00.




Patri dijo
Jueves, 10 de la mañana. Oficina de correos de Ciudad Real. ¡4 personas en las ventanillas! Sólo 6 personas esperando. En diez minutos he enviado 14 cartas ¿no está mal, no? Lástima que sea una excepción.
23 Abril 2009 | 08:48 PM