Que os quede claro desde el principio, porque esta becaria vuelve a ser becaria y va a estar tres meses en Berlín (y, por tanto, en Alemania).

Hace un rato he recibido una llamada de un número oculto y al cogerlo me he encontrado con un señor que hablaba inglés con acento centroeuropeo. Resulta que (por fin) me han dado una de las cientos de miles de becas que pedí. El lunes vuelven a llamarme y ya me cuentan cuándo empiezo y todas esas cosas.

Seguiremos informando.