Me quedan 16 días para terminar la beca. Y 17 para entregar el proyecto. Y 18 para irme de vacaciones. Yo no sé cómo voy a ser capaz de revisar el proyecto el mismo día que trabajo. Ni de hacer la maleta el mismo día que tengo que presentar el proyecto. Y tampoco sé cómo voy a levantarme a las 3 de la mañana para facturar a las 5 y coger un vuelo a las 7. Sobre todo porque no puedo grabar los audios del proyecto, no tengo maleta y soy una persona incapaz de madrugar (creo que es genético).

Os vais a quedar con las ganas de saber dónde me voy de vacaciones. Al menos, hasta mañana, que publicaré un post-adivinanza. Sólo es una cortina de humo para que estéis entretenidos mientras termino el proyecto, así que lo he puesto un poquito difícil. Claro, que siempre viene algún friki que conoce la imagen extraña sacada de las profundidades más profundas de Google y acierta a los 5 minutos de publicar. Pero eso es otro tema que hasta mañana no toca.

Lo que toca hoy es otra entrada de mis penas con el proyecto

- Beca, que esto no es un blog de penitas

- Esto es un blog de lo que a mí me salga del pie, que para algo es mío

Bueno, pues ahora toca pegarse con el ordenador. Hubo un momento crítico (casi escribo "cítrico") en que el poyecto tomó vida propia y se rebeló contra su creadora (yo). Consegui que el proyecto entrara en razón y todo volvió a funcionar. Empecé a ver la luz al final del túnel, comprobé que no emanaba de un tren que viniera de frente y me alegré mucho. Ya sólo me quedaba grabar los audios del glosario multimediasuperguaydelaleche que voy a incluir en mi proyecto y las locuciones de los vídeos, añadir las locuciones a los vídeos y meter los vídeos y el los audios en el proyecto. Son tres pasos: grabar, montar en el vídeo e incluir en el proyecto.

Como si algo puede salir mal, saldrá mal, salió mal. Pensé grabar los audios con la grabadora del móvil (lo sé, soy una cutre pero es que mi grabadora es de las de cinta de toda la vida). La cosa falló por incompatibilidad de formatos.

- ¿Qué esperabas? Sólo soy un móvil

- ¿Así me agradeces que te liberara?

- Se siente, haberlo pensado antes

Bueno, pues voy a bajarme algún programa para grabar y tratar audio y voy a buscar el micrófono ése que me regalaron hace seis años, cuando compré el ordenador. Lo sé, también debería modernizarme un poco pero, después de tantos años, a estos trastos se les coge cariño.

Me bajo el programa de grabar audios y, de paso, nosequé mierda que necesito para convertir los vídeos. Dada la edad de mi ordenador, no son compatibles con la última actualización (que vete tú a saber cuándo se hizo). Actualizo el ordenador. Sigue sin ir. Vuelvo a actualizar. Sigue anticuado. Vuelvo a actualizar. Ni flowers (creo que leo demasiado a Forges). Llega la actualización final. Coño, funciona.

Vale, vamos a hacer una prueba. Busco el micro viejuno y lo conecto en su sitio. Grabo algo... y no se oye. Pues muy bien, a ver qué chapuza me invento ahora. Al final, he decidido que lo voy a grabar con la cámara de vídeo y luego voy a capturar sólo el audio. Quién me mandaría incluir en el proyecto un glosario multimediasuperguaydelaleche. En fin, espero que todo esto sea valorado cuando llegue el momento de poner la nota final.

Pues ya está. Ahora sólo me queda encontrar una maleta (la mía se autodestruyó en el aeropuerto de Frankfurt) y asumir el madrugón.