EL PROYECTO DE PACIENCIA

Bendito proyecto... que podía quedarse en el cielo con los Santos porque anda....

No sé muy bien como contar mi "historia" con gracia (y sin extenderme demasiado) porque la verdad es que a mí no me ha hecho ni p...gracia la pedorra que nos han endosado como tutora o directora o lo que sea de proyectos (que luego te va repartiendo por otros tutores con más o menos suerte porque ella no tiene ni idea de ná).

El tema es que yo iba a hacer un documental o un cd-rom. No sabía como enfocarlo así que fui a que me aconsejara y a la señora le pareció mejor que hiciera un documental sobre el tema. Esto en la primera tutoría (tras semana y media esperando que me contestara al mail que le mandé para pedir "cita" y tres semanas después de que me contestara).

Paso a documentarme en internet, en tres bibliotecas de Madrid, con libros de mi casa (que de Madrid ya sabes que tengo un porrón) y hablo con un miembro de una sociedad especializada en el tema (apenas hay información del temita en cuestión y menos de cara al populacho). Hecho esto, me preparo un esquema para el guión que voy a seguir y grabo en un par de sitios.

Llego a la segunda tutoría (dos semanas después de la primera y eso que le dije que me metiera prisa porque ya estábamos casi en junio) y me dice que a quién se le ocurre hacer un documental sobre ese tema. Que podía ser MORTAL...ejem... sin comentarios. Y que un CD-rom, lo mismo. Que los especialistas leen, no ven la tele... Que ya podía ponerme a darle la vuelta a todo porque sino no habría manera... Que ella no le veía futuro y que por qué no me planteaba dejar el proyecto para el curso siguiente... Que el año siguiente no estaría ella y que a lo mejor lo llevaba mejor con el nuevo que estuviera en el puesto. Que ella estaba ya muy cansada de los proyectos. (Pues, leches, no aceptes el trabajo... fácil pero deja de amargarnos a los demás).

Mire señora, ya bastante ha sido concienciarme de que lo tengo que dejar para septiembre como para que venga usted a tocarme las narices. Comprenderá que si me llaman de Google para trabajar y no me contratan porque no estoy licenciada, no voy a estar aquí esperando a que usted se vaya de la poltrona para poder terminar mi carrera. Entre otras cosas porque como lo tenga que dejar para el año que viene es posible que no entregue nada. Me tienen hasta los mismísimos todos los soplagaitas de esta universidad en la cual apenas hemos aprendido aparte de hacer nuestra la frase "todo pasado fue mejor". O todo futuro, siempre que sea fuera y lejos de estas paredes.

En fin, que le digo que intentaré replantearlo de otra forma o, directamente, hacer otro proyecto diferente. Se me ocurrió preguntarle que si habría algún tutor con quien hablar en verano (ya que ella no me estaba ayudando nada) y me suelta: "No, en verano los estudiantes estudian y los profesores nos vamos de vacaciones, que nos lo merecemos". Vamos, que los pobres pupilos somos la escoria del mundo que, aparte de dejarnos explotar como becarios y compaginar prácticas con clases y exámenes, no nos merecemos ni vacaciones ni que nos contesten a unas preguntas durante el mes de julio cuando en ese mes los profesores tienen que estar en la uni... Y hablando con otros compañeros, a ellos sí que les van a atender en verano...

Ese mismo día le mandé una propuesta de nuevo proyecto, con las razones por la que puede ser interesante, de donde sacaría la información, como lo organizaría, etc. y me contestó "me alegra tu rápida reacción. Ahora a trabajar". Gracias por aportarme tanto...

Y esto es todo señores. Ahora todo depende de mí. Bueno, o de ella porque también tuvo a bien informarme de que como no habíamos tenido las tres tutorías obligatorias no me podría poner nota por ellas y que tendría que hacer un trabajo muy bueno-innovador-sorprendente para que me pudieran aprobar. Y todo esto cuando ya sabemos que hay gente que no tiene tutor o bien éste no les contesta/recibe/aporta nada productivo...

Eso sí, si mañana gana España, se arregla todo, el lunes el pan más barato y se acaba la crisis... La vida puede ser maravillosa... pero la mía no lo es.