Ayer por la tarde, Mamen salió de trabajar a las 7 (como todos los días), se puso su mp3 (como todos los días) y se fue a casa (como todos los días). Iba pensando en sus cosas cuando se cruzó con una chica. La chica se quedó mirando a Mamen, que sintió un poco de vergüenza porque esa mañana no le había dado tiempo a peinarse. Mientras Mamen pensaba en sus pelos, la chica tropezó. Para evitar reírse, Mamen puso cara seria, miró al frente y siguió su camino, pensando todavía en sus pelos. Cuando llegó a su portal y cogió el ascensor pensó "no me extraña que me mirara así, vaya pintas que llevo hoy".


La becaria estaba algo alérgica y, además, se le estaban acabando las pastillas, así que fue al médico. Cuando salió, en vez de ir a casa, fue a la Escuela de Idiomas a ver las notas. Miró tres veces el tablón para asegurarse de que era verdad que estaba aprobada. Eran casi las 7, así que se puso su mp3 y se fue a casa. Cuando le quedaban apenas 5 minutos para llegar, se cruzó con una mujer. "Me suena, ¿la conozco de algo?" pensó y se quedó mirándola intentando recordar de qué le sonaba. Y se tropezó con el suelo por mirar. Echó un vistazo al suelo para ver con qué se había tropezado y luego miró otra vez a la mujer. "Bueno, al menos no se ha dado cuenta de que casi me caigo".


Y así fue como, sin darse cuenta, Mamen y la becaria se conocieron.