De Reyes Magos, por supuesto, porque el 6 de enero me toca trabajar y seré la única becaria de mi sección que vaya ese día. Les pedí a los Reyes Magos que me regalaran no currar, porque los jefes me iban a decir que no puedo faltar y que necesitan que vaya gente ése día porque estamos escasos. Entre que han trasladado a uno, dos becarios terminan contrato, otro ha durado tres días y otra ha pedido el día libre (viene su hermana de Sudamérica, no se lo podían negar), cuanta menos gente se escaquee mejor.
La respuesta de los Reyes Magos no fue precisamente afirmativa, así que me tocará ir allí toooodo el día (nueve horitas). La respuesta de mi madre fue mejor: "Ponte enferma y haz que te manden a casa" pero no supo decirme cómo puedo ponerme enferma estando allí para que me manden a casa (una vomitona sería lo bastante convicente). Seguí recabando opiniones. Mi padre se encogió de hombros y mis amigos me han dicho que me ****.
Ante la amplia gama de posibilidades que se me ofrecen (trabajar o pasar el día de reyes enferma) he decidido ir allí y tomármelo con filosofía. Ya que tengo que ir, por lo menos intentaré no pasar todo el día de mala leche, aunque a la salida me toque reunión familiar (creo que es lo segundo mejor que te puede pasar después de pasar todo el día trabajando, después de que te caiga un meteorito encima)


Bienvenida al mundo de los blogs (por tercera vez) y feliz año!!
He aquí una que también trabaja en Reyes (y que lleva trabajando sin parar dos semanas mientras la gente fiestea por doquier, días 25 y 1 incluidos) así que allá va una recomendación: si os lleváis bien nada mejor que llevar un rosconcito de reyes y comeroslo entre todos. Yo siempre hago eso en días señalados (en Semana Santa toca torrijas, en el cumpleaños bombones, en año nuevo una copita de sidra...), así los pocos que estáis os sentís unidos y, de paso, la gente no te da tanto el coñazo.